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lunes, 11 de enero de 2010

DaData bank #2

El techno serio se quedó en la década pasada en stand by. Criogenizado pero no muerto: en su autoinmolación, los productores del ramo tuvieron a bien producir la penúltima mutación de la saga hasta definir el sonido hardtechno de los aburridos noughties: llámalo X, o llámalo offbeat.
He preparado una recopilación de los mejores temas del género, pues son temas pertenecientes únicamente a oscuros maxis, y nadie se ha molestado en inventariarlas, lo cual es una pena porque se trata de un tipo de música muy interesante: techno a lo downwards (circular y marcial, estático) pero en el que el bombo está sincopado. Techno que no es 4x4, increíble pero cierto. El resultado es tan funky como industrial, ideal para mover el cucu espasmódicamente como un robot de los bajos fondos. Y lo mejor es que, pese a ser un invento bruttánico, fue en España donde encontró su máximo esplendor.
Todo lo incluido en el recopilata son temazos, o al menos los más reverenciados por los freacos de este rollo: desde pioneros ilustres tan legendarios como Surgeon o British Murder Boys, a nipones sicalípticos (Takaaki Itoh, o el temazo increíble de Go Hiyama), chaladuras guerrilleras de Europa del Este (Rumenige, Olga & Jozef) y que no falte la imparable embajada nacional, con magistrales y oscuros aportes de Reeko, Christan Wünsch y el mismisimisimísmo Oscar Mulero. Música perfecta para ideólogos del caos, party-animals del mundo globalizado, y arqueólogos de los márgenes de la popología. Herramientas de dj ideales para reinventar la ciencia del baile.
Y ni si te gusta, le echas azucar. Aquí está, para todos vosotros.

lunes, 9 de noviembre de 2009

DaData bank #1




Brotes verdes demasiado verdes

Dejo el link a una conferencia de Manuel De Landa explicando su particular versión del pensamiento de Deleuze ante una divertida concurrencia de estudiantes de arquitectura. Me estoy volviendo superfan del nerdoso De Landa, mexicano de exacta correspondencia con el arquetipo "conferenciante tiradillo del circuito de universidades guays": sus youtubes hablando de Gilles son mil veces más comprensibles que toda la basura literaria producida por la Iglesia Deleuziana a través de sus innumerables blogs, que confundiendo la velocidad con el tocino se creen que entender a Deleuze y difundir sus ideas implica retórica masturbatoria, palabros raros y sintaxis intelectualona: Delanda lo cuenta con tal sencillez que las ideas deleuzianas resultan prácticamente de pergorullo. Y molan mucho.
En la charla que linkeo, el nerdo viene a hablar de las consecuencias del pensamiento del franchute sobre la actual megamoda sostenible. En realidad, nada especialmente nuevo: es la versión posestructuralista de la máxima de Nietzsche humano, demasiado humano que siempre tuvo muy clara Levi-Strauss y que en manos de Deleuze se acerca desacomplejadamente a la popera Hipótesis de Gaia. Hace unos meses leí un librito de Guattari llamado "Las tres ecologías" en el que concretaba todas estas cuestiones aplicadas al mundo como proyecto, y en el que requería una revolución de las subjetividades que dará para muchos posts: leyendo ayer el especial sostenible del EPS, queda muy claro que todo esto de la revolución verde está, todavía, muy verde. Especialmente, como pensamiento.
Lo que sí quiero comentar ahora es la interesantísima interpretación que Delanda nos da de lo que Deleuze considera expresividad, y que viene a afirmar que el arte no es una cuestión ni mucho menos humana, puesto que el tipo de fenómenos expresivos que produce el mundo artístico pueden ser encontrados en moléculas, montañas y asteroides. Una microidea verdaderamente revolucionaria sobre la que no he tenido todavía tiempo de pensar: en mi ignorancia me recuerda un poco a la ontología de Spinoza. Quizás sea esa la respuesta, materialista y con esa dadaísta lógica deleuziana, a aquella pregunta de ¿Por qué hay arte? : interpretando el universo como un perpétuo flujo de información, ya no es necesaria la conciencia como "Guardián del ser", puesto que todos los fenómenos de la realidad científica se pueden entender como intercambios lingüísticos incluso si no existe una mente que los observe: la materia inerte tendría desde su óptica su propia capacidad interpretativa. Ignoro qué pensaréis al respecto, pero es un tema muy interesante, por lo que os recomiendo que os veáis esta confe tan divertida.