miércoles, 10 de marzo de 2010

gente. 2


La gente no se conforma con ser parte de la gente, sino que gusta de sentirse especial, única, individual. Aquello de el malestar en la cultura del que hablaba Freud: tiene la necesidad inconsciente de actuar conforme a los inconmensurables designios de la propia gente, pero al mismo tiempo rechaza sentirse parte de una masa.
En eso, la gente se diferencia del servilismo funcionalista de, por ejemplo, las hormigas. Pero dicho fenómeno tiene un fundamento biológico: las hormigas son alegres cómplices de su anonimato y su sumisión a su estructura social, porque ésta es claramente vertical, al depender la reproducción de una única hormiga reina. Por ello, las hormigas pasan las unas de las otras, incluso pasan de sí mismas. Las define el conjunto, no el indivíduo. La gente en cambio se reproduce en un de tú a tú democrático, lo que la obliga a comportarse de manera similar a otras variantes de la reproducción sexual: a veces la gente es como los pavos reales, a veces como los leones, en ocasiones como las águilas. Esa necesidad de la gente de que cada uno de sus componentes sean individualmente una "hormiga reina" tiene una problemática de la que carecen nuetras amigas las hormigas.

Pero tambien tiene sus ventajas. La reproducción sexual trae consigo ese maravilloso fenómeno del cosmos que es el amor, un imperativo natural que nos obliga a escoger indivíduos de entre la gente, a escapar de la masa anónima, a singularizarnos. Es el amor lo que nos diferencia de la hormigas: ellas sólo aman a las hormiga reina. Y en ese sentido, ese amor que nos obliga a ser leones, faisanes y jilgueros, es una fuerza revolucionaria contra nuetra condición de masa. Karl Marx no contaba con estos fenómenos. Tampoco Freud: para él, la gente es producto de su padre y de su madre, y su forma de amar es necesariamente aprendida de ellos. Olvidaba que por encima del padre y de la madre estaba de nuevo la gente, entidad mucho más poderosa que la familia. Y una entidad milagrosamente explosionada en multitud de individuos, gracias al amor.
Donde hay amor, no hay gente. Hay personas.

gente. 1



La gente es un concepto muy desatendido. Los filósofos prefieren llamarla el ser humano, para que parezca una entidad más importante y trascendente, pero en realidad es algo mucho más mundano y cotidiano. Los políticos la refieren como los votantes, los economistas prefieren referirse a ella como los consumidores, los artistas le llaman el hombre, y los urbanistas el ciudadano. Pero en dada2000 preferimos el término la gente.
Hay mucha gente, por todas partes, comportándose como gente. Miles de millones, lo que se dice un montón de gente.

La gente acude a internet a contagiar su estado de ánimo, pero lo único que hace es contagiarse del estado de ánimo que encuentra en Internet, y ese es el estado de ánimo de la gente. La red tiene cada día una atmósfera diferente, respira con un tempo y un ánimo comunes y determinados, al igual que la televisión. Permiten que la gente sea gente.

Ayer, en un debate del youtube, alguien equiparaba a la gente, tal y como es descrita por la fenomenología, como una enorme manada de zombies guiados por el impulso animal de supervivencia, y en el que los individuos no serían más que ficciones puntuales cuya función última es aportar sus experiencias al conjunto de la gente. Zombies que van al centro comercial, se manifiestan contra el retraso de la edad de jubilación, o sufre por el partido de esta noche. El pensamiento individual no es más que un pequeño chip en esa gran CPU que es la gente.
No es una idea nueva, pero sigue resultando incómoda. Por eso Heidegger habla de daseins, y los filósofos de el ser humano: usan un lenguaje poético y abstracto, como intentando obviar que todo el mundo es simple y llanamente gente. Foucault menciona la muerte de el hombre, pero no creo que nadie pueda decir que haya muerto la gente.

¿Crees que has tenido alguna vez un pensamiento propio? Recapitula. Todo lo que has pensado a lo largo de tu vida ha llegado a ti a través de la gente. Lo que dices, alguien te lo ha dicho antes. Siempre. Eres gente, tu cabeza y tu corazón actúan según hábitos aprendidos, por mucho que te esfuerces en creer que eres una entidad libre y soberana.
El mundo siempre ha sido democrático, a su manera. Los reyes y los dictadores son actores ejecutando la voluntad inconsciente de la gente.

La gente es grotesca, y hasta eso lo he aprendido de la gente.

martes, 9 de marzo de 2010

El concepto "gente"

No
eres
especial,
sólo
eres


lunes, 8 de marzo de 2010



La fascinación es el fenómeno más importante del universo. Sin ella no habría ciencia ni arte. Estar fascinado equivale a ser hechizado, es lo único que comparten el amor y el deseo.

domingo, 7 de marzo de 2010

sábado, 6 de marzo de 2010


Una golondrina reflexiona en un diván, y no sabe qué decir ni sabe qué pensar. No alcanza a comprender el por qué de sus estancias en África, ni cómo se formaron sus rutinas cotidianas.

No sabe por qué ama a sus polluelos, y prefiere los nidos de ciertas dimensiones.

No sabe que cuando trazó las fugas de sus vuelos estaba inventando un lenguaje, ni que las melodías que canta a sus hijos no caben en la notación musical.

Un día leyó la Biblia, y dijo:
-¡He despertado!
Tiempo más tarde leyó a Marx, y pensó:
- ¡He despertado!
Y así fue que un día se preguntó:
- ¿Dónde despertaré mañana!
Y al día siguiente despertó, y despertó volando. Y siguió durmiendo, y siguió soñando, y siguió despertando, y siguió volando.

viernes, 5 de marzo de 2010

interface


otra vuelta de tuerca de henry james.

abre las cortinas / limpia la ventana /rompe la ventana / sal de la casa / entra en otra casa / busca una ventana / cierra las cortinas



'But then', Jung asked himself, 'what is your myth—the myth in which you do live?'